miércoles, 4 de abril de 2012

Extra 01 – El despertar de la sombra


El caballo estaba a punto de desfallecer del esfuerzo. La velocidad hacía que las caras de sus jinetes sufrieran ante el inclemente y frío viento de las Montañas Nubladas, en la base de las cuales habían establecido su último campamento. Las piedras con las que topaban los cascos del caballo saltaban y caían colina abajo.

Resollando y sudando a pesar del frío su angustia enlanguidecía en comparación a la de quienes transportaba. La cara de Victor era una mezcla entre miedo y desesperación. Los ojos desorbitados y la mandíbula apretada hasta dolerle. Las manos cerradas en las riendas hasta sangrar. No le gustaba hacer sufrir a su único caballo, pero no podía permitirse dudas…

De su campamento salía una columna de humo que se veía a gran distancia. El brillante fuego se distinguía desde lejos en aquella noche cerrada. Estaban asaltándolo y él se encontraba lejos para poder ayudarlos. Tenía que llegar como fuera. Su hijastro iba con él. Lamentaba tener que ponerlo en peligro a él también pero sabía defenderse bien, y necesitaría ayuda.

Pero no se imaginaba lo que le esperaba.

El fuego ya no intimidaba. Sólo iluminaba una escena macabra. Los asaltantes eran Skulls, forajidos y salvajes nacidos y criados en el Bosque de los Exiliados, denominados así por sus brutales actos. Asaltaban, robaban, violaban y mutilaban. Hombres, mujeres, niños, ancianos… Nadie sobrevivía a sus ataques. Sucios hombres de dentaduras casi inexistentes, pelajes de animales como abrigo y rudimentarias hachas y cachiporras como arma.

Antes de que el caballo pudiera dar la vuelta uno de ellos seccionó una de las patas del pobre animal, haciéndole caer juntos con sus ocupantes, que dieron tumbos en el suelo hasta ponerse de pie de nuevo.

De cerca la escena era aún más grotesca. Cadáveres mutilados. Vísceras desparramadas. Animales calcinados. Habían conseguido sobrevivir en ese bosque durante ya tres generaciones, y habían perdido todo en una noche.

Victor desenfundó su arma dispuesto a protegerse lo posible a él y a su hijo, que se había quedado paralizado del terror que estaba viendo. Era la segunda vez que pasaba por algo parecido, pero dudaba que ver a sus padres muertos fuera comparable a todo un pueblo en el que se había criado.

Un hachazo casi le corta un brazo, una porra casi le rompe la rodilla. Los esquivaba, pues eran lentos, pero eran muchos por lo que no tenía tiempo de contratacar. Cuando tuvo la primera oportunidad consiguió desarmar a uno con un movimiento de su espada, y con un giro se adelantó a otro, hundiendo su espada en su pecho y sacándola rápidamente para parar el embate de otro.

Pero el chico era muy diferente. Estaba en estado de shock y no podía defenderse. Y algunos de los skulls ya iban a por él. No les importaba que fuera un niño ni que no se pudiera proteger.

Victor corrió hacia él. Consiguió parar el ataque que iba hacia su hijo.

Con su cuerpo.

La sangre salpicó la cara de su hijastro. Un niño al que había rescatado de las garras de la muerte en las que había vuelto a meter. A quien había criado como si fuera su hijo, y que como a tal le quería. Al que había enseñado cuanto sabía para poder sobrevivir… al que había dado un nombre…

- Drake… lo siento…

Cayó frente al estupefacto joven exhalando su último aliento en el trayecto.

Era la segunda vez que vivía eso.

Cuando el siguiente ataque iba directo hacia él le pareció que se detenía el tiempo, y que todo a su alrededor se volvía oscuro y envuelto en sombras.

Algo se rompió en su interior. Le dolía todo el cuerpo de tal manera que creía que le estaban descuartizando. Los ojos se le iban a salir de las cuencas. La sangre de dragón que corría por sus venas le hervía y le abrasaba por dentro. Las cuerdas vocales se le desgarraban mientras gritaba como si fuera un dragón de verdad. Las sombras que él había visto ahora envolvían todo el campamento, envolviéndola en una oscuridad sobrenatural sólo rota por los fuegos que iluminaban los rostros de los asaltantes, ahora repletos de terror.

El grito que había proferido era el de una banshee, y las sombras pertenecían a su propia aura. De alguna manera simplemente lo sabía. El miedo y la angustia que ahora se veía en ellos era el que él mismo sentía en su interior, contagiada a través de su aura y su voz. Lo sentía. Lo sentía en ellos.

Pero también sentía otros sentimientos. Algunos de furia, enfado… otros de… ¿valor?

Uno de los skulls se recuperó mientras los demás aún vomitaban y se arañaban intentando quitar de su interior todo ese miedo. Se irguió y mientras luchaba con la voz que le decía que huyera de ahí alzó su hacha y se lanzó a por él.

Pero antes de alcanzarle una luz morada salió despedida del cuerpo de su padre para clavarse en el pecho de su atacante, que salió despedido hacia atrás, muerto. Otras luces salieron del resto de cuerpos de su familia y se colocaron a su alrededor, mientras que la primera tomaba forma humana. La forma de su padre. El valor y la furia que había sentido manaba de aquellas luces. De las almas de aquellos que le querían y que habían despertado por su aura.

El torbellino de sombras impedía la salida, y los espíritus aniquilaban a quien estaba dentro de él. No podían herir a los fantasmas mientras que ellos ensartaban y cortaban a sus enemigos sin compasión.

Cuando hubieron acabado se acercaron de nuevo a él y pudo sentir que su furia se calmaba y daba paso al pesar y a la comprensión. A la pena que sentían por él y a la voluntad de protegerle cuantas veces hiciera falta. Se desvanecieron uno a uno dejando una parte de su ser en el interior de Drake, esperando su próxima vez de actuar.

El último en desaparecer fue Victor, en cuya cara se reflejaba el amor que sentía por él y su férrea voluntad de protegerle, aun a costa de la condena que ello suponía en su alma.

Una vez todos desaparecieron en él, y las sombras que engullían el terreno se disiparon, Drake cayó inconsciente en el suelo como consecuencia del gasto de energía que supuso tal despliegue de magia, la cual ni siquiera sabía que disponía.

Despertó semanas después, en un lugar que era incapaz de reconocer. Hacía más calor de lo normal y había… ruido. Ruido de gente. No era capaz de recordar todo lo que pasó pero sabía que no era su hogar. Se levantó dando tumbos y se asomó a la ventana de piedra, encontrándose en lo que le parecía otro mundo.

Las calles rebosaban gente atareada. Las casas de piedra se extendían hasta la base de una gran muralla de piedra blanca, que reflejaba la luz de un sol que calentaba su piel como nunca antes lo había sentido. Un vasto y cuidado campo se extendía a la base del castillo en donde se encontraba llena de gente practicando lo que parecían magias.

De repente le vino a la cabeza todo lo sucedido antes de colapsar. A punto estuvo de desmayarse otra vez, pero el ruido de pisadas y la puerta al abrirse le devolvieron a la realidad.

- Así que ya has despertado

Drake se sobresaltó y a punto estuvo de caer por la ventana. Cuando se reincorporó contempló al hombre que acababa de hablarle. Un hombre de avanzada edad, pero alto y fuerte. Canoso de pelo corto y barba media, cicatrices por toda su cara y ojos sabios. Una gran capa blanca le cubría todo el cuerpo hasta los pies, pero se adivinaba un hombre fuerte bajo ella. Tenía un porte autoritario que infundía respeto.

- No temas Shadow. No estás aquí para que te hagamos daño.
- ¿Shadow? - La voz de Drake salía baja y rápida, asustado como estaba.
- Sombra. Como tu magia. Así te llamaremos hasta que hablemos de tu nombre.
- Mi nombre es Drake.
- Ese es tu antiguo nombre. Pero ya no eres la misma persona.
- ¿Es éste el sombra que hizo lo del sur? – El que hizo la pregunta era un joven de su misma edad o parecida, de similar altura y constitución, pero de pelo largo y extrañamente de un gris plateado a par con sus ojos.
- No seas maleducado Matheus.
- Perdón.
- Y bien, ¿cómo te encuentras?
- ¿Dónde estoy? – preguntó Drake desorientado.

Tras una pausa y después de acercarse a la ventana le contestó.

- En Val’hal, tu nuevo hogar.

2 comentarios:

pimpollo dijo...

Matheus no era el primer Ein'her? Entonces quien es el cantante de barón rojo? (es que me lo imagino así xdd)

raul_fox dijo...

Matheus era el primero en orden de poder en otro momento de la linea temporal. Esto es anterior a cualquier parte de la historia que vaya a salir, por lo que aún es un chaval, igual que Fox