- Así que han decidido aparecer. Han sabido ocultarse bastante bien, eso he de admitirlo, pero ahora que hemos vuelto a tener noticias de ellos es hora de acabar con esto. Vixent, Gracias por tan valiosa información.
- No hay de que, mi señor, es mi trabajo.
- No. Tu trabajo era matar a los rebeldes, y has vuelto sin haber matado ni uno solo y con todo tu pelotón aniquilado. Si te perdono este error es por la información que ha supuesto que volvieras con vida, pero como vuelvas a cometer un error semejante...
- No volverá a suceder se lo aseguro.
- Largo de mi vista.
- Sí mi señor.
Mientras Vixent se alzaba y se daba la vuelta para disponerse a abandonar la sala cruzó una mirada con la "gran" mano derecha de su señor, de su Rey. Una mirada llena de odio e intenciones asesinas por su parte hacia aquel joven de cabello blanquecino.
Vixent sabía que era un gran guerrero, que ayudaría a los Gilgum a ganar batallas y, en ultima estancia, devastar de una vez por todas todas las rebeliones.
Pero eso no hacía que se sintiese mejor.
Hasta su llegada Vixent había sido el guerrero favorito de su señor. Su asesino principal. Su... mano derecha. Pero desde que llegó él todo cambió. Se le destinaban trabajos cada vez peores, tenía que cuidar frecuentemente de novatos como los de la última incursión... no merecía la pena. Pero ahora... ahora que han aparecido los primeros restos de los Ein'her... todo iba a cambiar.
Acabaría con ellos. Y su señor volvería a verle como antes.
Acabaría con todos y cada uno de ellos.
***
- Mi señor, ¿está seguro de que Vixent guardará la calma? Le he visto muy nervioso ultimamente, me parece que planea alguna estupidez.
- Aunque es cierto que ha cambiado hace tiempo fué mi mejor carta. Espero que sea capaz de recordar como se lucha cuando tenga que enfrentarse a ellos.
- Habrá que planear algo para combatirlos, ¿no cree?
- ¿Tienes miedo de ellos? Tenía entendido que ninguno de ellos podía derrotarte, ni siquiera ese maldito sombra.
- Fox... Muchas peleas hemos tenido y nunca me consiguió ganar eso es cierto... pero por alguna razón no es al que más temo. Siento en mi interior... en el interior de la energía de este cuerpo que no es el más peligroso.
- ¿A qué te refieres?
- La luz contiene todos los elementos existentes. Por eso según la energía de mi interior puedo sentir el remover de los elementos. Están inquietos. Noto... noto como si detro de mi algo estuviese ardiendo... violentamente.
- Lagnar, el Ein'her del elemento fuego fue derrotado hace 3 años.
- Lo se. Yo sólo te explico lo que noto. No se lo que puede significar. Además aunque signficara algo referente al fuego no explica la inquietud tan violenta de la energía.
- Tanto rollo elemental para luego no saber una mierda. Y habrá quien no entienda por qué perdisteis la guerra.
- Bueno no todos tenemos el poder de manipular casi cualquier elemento, mi señor.
- Dejate de sarcasmos Matheus. No quieras que me enfade.
- Oh señor, no lo intentaba.
- ... Ve a hablar con Vixent. Mandad a esa a investigar. Que busque clauquier indicio de energía "caliente" o lo que sea que me has estado contando.
- De acuerdo. ¿Y qué hacemos con el tema del Castillo del Amanecer? Estoy seguro de que intentarán atacarlo.
- No te preocupes, allí sólo hay bajas aceptables. Hay asuntos más importantes que atender.
- A sus órdenes mi señor. Aún así insistiría en mandar un aviso al castillo para que el "gran teniente" estuviera alerta.
- Haz como desees. Pero fuera de aquí. Ya me estoy cansando de tanta charla.
- Como desee mi señor.
Matheus se giró en dirección a la salida de la sala, con una sola cosa en la cabeza. ¿Qué era esa sensación tan violenta que no lograba reconocer? Era una sensación afilada, que le incordiaba por dentro, como si estuviese moviéndose constantemente. Y lo más importante, ¿quién provocaba esa sensación?
2 comentarios:
Bueno pues al verdad es que mira que me gustaron als cuatro de zarkonal pero es que esta, ainsss cada vez lo dejas mas interesante apurate y saca otro capitulito que quiero seguri leyendo la verdad esta muy muy bien ajjajaja sabes como dejar ese suspense todo el rato asi que solo decirte felicidades y adelante!!! que quiero mas ajajajaj
Pues no son tan tontos los demonios como parecen.
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