miércoles, 16 de junio de 2010

Hope 4 - Suministros

"Otra vez el mismo sueño". Llevaba varias noches teniendo el mismo sueño una y otra vez. Por culpa de ello no conseguia descansar, cosa que no podía permitirse, pero tampoco solucionar.
Era un sueño incoherente. En él veía una figura que le parecía familiar, atviada con una gabardina negra con capucha, que aunque le permitiera ver la cara de la persona, ésta aparecía de espaldas, depareciendo entre la gente, antes de que la muchedumbre se consumiera instantáneamente entre unas llamas infernales.

- Deberías intentar drogarte o algo, no puedes seguir así.- Edrax acababa de entrar en su "habitación", una cueva dentro del claro entre las montañas.
- Hmm.- Fox no parecía con ganas de hablar del asunto.
- Ya hablaremos de eso luego, tenemos un problema. Andros y Alexandre se han marchado.

***

- Según nuestra información debería pasar por aquí.- infromó Andros.

Antes de que el sol dejara ver sus primeros rayos, Alexandre y él habían cogido varios de sus hombres y se habían apostado cerca de un camino que desembocaba en Villaverde, esperando que pasaran los suministros de los que su espía les había informado.

Al tiempo vieron como algo se acercaba desde lo lejos. Era grande, muy grande, y no parecía que llevara tracción animal.

- Es un camión... Estos suministros vienen de la ciudad. Es el único sitio donde existen esas cosas que han hecho olvidar los recursos de los que disponemos.
- Está hecho con metales, ¿no? - preguntó Toto.
- Sí. Con aleaciones de varios de ellos.
- Increíble.

Era realmente grande. Podría medir fácilmente los 4 metros de altura, y los 8 de largo. En uno solo de esos podían llevar los suministros sufcientes para abastecer muchas de las poblaciones que necesitaban rescursos externos.

- Vamos.- ordenó Andros.

A esa señal, los tiradores se pusieron en posición y apuntaron a las ruedas del camión. Los tiros no fueron muy precisos, pero al menos dos de las ruedas quedaron inutilizadas, haciendo que el camión volcara y parara.
Andros les instó a acercarse con él a comprobar si había heridos. Querían los suministros, no matar gente.
Pero lo que se encontraron no fue exactamente lo que se esperaban.
Del camión salieron varias personas, totalmente inmunes. Había un herido, pero su herida se estaba...

- ...¿regeneración? - Alexandre entró en estado de alerta, parando a sus compañeros y señalándoles que se pusieran en guardia.

Las personas que salieron del camión empezaron entonces una dramática transformación. Su cabello y cuerpo se tornó negro, aparecieron cuernos, y por último alas. Esas alas que tan odiadas eran.

- Buf. ¡No aguantaba más con la forma de un humano! ¡Odio no poder hablar!- exclamó un demonio nada más haber acabado su transformación.
- Sí, la verdad es que hablas demasiado.- argumentó el que parecía el líder del grupo, haciendo que el primero se callara.- Así que vosotros sois los débiles humanos que hemos venido a matar. No me esperaba mucho más de unos simple humanos. Acabemos rápido, ¿vale?

Era un grupo de 4 demonios. El que había hablado tenía porte de líder, era fuerte y tenía una forma humana, pero con las características de los demonios. Había uno grande y musculoso, uno más bajo con apariencia débil, y uno de tamaño medio con una constitución delgada.
De repente éste último ya no estaba ahí.

- Aaaaargh!

Andros se dió la vuelta y descubrió espantado que el demonio delgado había cogido a uno de sus compañeros y lo había matado, atravesándolo con su brazo, todo en apenas un segundo. Pero casi instantáneamente se encontró con la cabeza del demonio volando por los aires, desplomándose su cuerpo en el suelo junto con el de su excompañero.

- Os advertimos de que no vinierais.

Era Edrax quien había aparecido acabando con aquél demonio tán rápido que no le dio tiempo a verlo. De repente a Andros le pareció que todo iba demasiado rápido para él.

- Una de las razones es que os falta entrenamiento. Aún no podéis seguirles el ritmo.
- ¿Cómo sabíais...?
- Os lo dijimos ayer, no hay que fiarse de nadie que esté involucrado con ellos. Podrían pasarte cosas como una emboscada como ésta.
- No puede ser... no puede habernos traicionado...
- ¿Quién? ¿El teniente humano? Jajajajaja - la risa del demonio hacía que se les pusiera la carne de gallina.- Pobres incrédulos, confiar en alguien que ha estado tanto tiempo entre nosotros. Todo el mundo acaba corrompiéndose.- dijo con una cara completamente sádica, al instante en el que atacaba, en dirección a Alexandre. Lo que no se esperaba el demonio era que Alexandre levantara una débil barrera mágica, que no hubiera aguantado el ataque, pero que fué suficiente para hacerle dudar y retroceder, momento que aprovechó Edrax para ir a por él.
- Parece que no os está saliendo como planeásteis, ¿eh, demonios? - se burlaba Edrax, intentado distraerle, pero el demonio era templado y no perdía su concentración. Atacaban a una velocidad vertiginosa, pero ninguno conseguía asestar ningún golpe.

Entonces una bola de fuego pasó a toda velocidad por su lado en dirección a Andros, que la esquivó a duras penas. Había sido lanzada por el demonio de corta estatura, que por lo visto era mago, y ya estaba cargando otra.
Una sombra enorme se abalanzó entonces sobre Toto. Era el demonio musculoso, que aunque enorme y lento se había aprovechado de la pelea para ponerse a su lado sin ser visto y atacarle, aunque una vez más salió mal.

- Deberíais traernos demonios más fuertes. Con éstos no vais a poder conseguir nada.

Los brazos del demonio pasaban volando por encima de Toto, mientras que su propietario se quedó mirando sus muñones seccionados. Una vez más el ataque sorpresa había sido demasiado rápido, y Fox se alzaba de espaldas al demonio mientras este se desplomaba desangrado.

- G-gracias...- alcanzó a decir Toto.

Pero Fox ya no estaba ahí, si no intentadno alcanzar con su espada al mago. Era increíble la velocidad de movimiento y ataque de Fox teniendo en cuenta el tamaño de su espada, que era aunque era de dos manos muchas veces la empuñaba con sólo una, utilizando la otra para equilibrarse. Pero también le parecía increible la celeridad del mago en apartarse de la trayectoria de la espada, consiguiendo no salir herido.
Andros se sentía perdido al reconocerse a sí mismo que no hubiera podido hacer nada con esa rapidez, pero no estaba dispuesto a rendirse. Levantó un rifle, apuntó y disparó. Había conseguido acertarle con un disparo en la cabeza al demonio, que cayó de bruces por el fuerte impacto. La herida era profunda pero ninguno pensaba que el demonio estuviera muerto.
En efecto el demonio se levantó de repente intentando lanzar una bola de fuego a la cara de Fox, pero en un instante se quedó quieto. El demonio miró hacia abajo, viendo la palma de la mano izquierda de Fox en dirección a su abdomen, que ahora lucía un agujero quemado.

- No eres el único que puede usar la magia.

Dicho esto el mago se desplomó muerto a sus pies. El agujero realmente parecía quemado, pero nadie vio llamas en ningún momento.

El demonio que estaba luchando contra Edrax dió un salto atrás al ver que era el único que quedaba, y viendo que no podía ganar decidió retirarse. Dió un salto, abrió las alas y se marchó a toda velocidad mientras les gritaba a los vencedores: - No os olvidéis de mi, pues volveremos a vernos pronto.

Andros suspiró, tenso aún por los acontecimientos, y cuando se propuso sentarse 2 minutos notó como la mirada penetrante de Edrax le taladraba.

- Parece que eres el líder de los grupos rebeldes mientras vuestro lider real está fuera, pero no tienes absolutamente ninguna experiencia de liderazgo. Nosotros sí. Y es por eso que te dijimos que no viniérais. Sabíamos lo que iba a pasar pero no nos hicísteis caso. Y el resultado de tu impulsividad es que han matado a un compañero y casi matan a otro. Te pregunto qué hubiera pasado si nosotros no hubiéramos venido.
- ...
- Deberías reflexionar un poco antes de hacer las cosas. - le reprendió Edrax, y viendo que se quedaba callado, él también se calló.
- Mañana iremos al Castillo del Amanecer - anunció Fox.- Iremos Edrax y yo. Si alguien más quiere venir está en su pleno derecho, pero no vamos a actuar de niñeras. Aprended a luchar y a defenderos, tanto a vosotros como a vuestros compañeros. Si no lo hacéis moriréis antes de entablar lucha siquiera.
- ¿Vais a ir a ver a Bob?- preguntó Alexandre.
- Vamos a ir a solucionar lo que le pase.- sentenció Edrax.

Se pusieron en marcha de vuelta, una marcha solemne, con un compañero muerto y un Andros avergonzado por el fracaso. El también entrenaría para dar lo mejor de si.

Fox le hizo entonces una señal a Toto para que se acercara. Una vez estuvo al lado habló:
- En cuanto llegemos te enseñaré nociones de combate. No soy buen profesor. Ni pretendo serlo. No son las nociones de todo el mundo, no soy un experto espadachín, me baso en mi técnica y he sobrevivido hasta ahora. Pero tú que aún no tienes técnica alguna puedes ayudarte de ello y aprender a defenderte, y a atacar.
- ¿En serio?- Toto no podía disimular su entusiasmo.
- Son nociones básicas. Si quieres clases tendrás que buscarte a otro.
- De acuerdo, daré lo mejor de mí.

5 comentarios:

emu colorado dijo...

Había sido lanzada por el mago de corta estatura, que parecía mago, ??
Villaverde?? prueba con Donstrencia

raul_fox dijo...

oxtias no hodas que he puesto eso!! XDD
ahora mismito lo cambio (vaya meteduras de pata)
por cierto identificaos cuando comenteis ^^

y gracias

no tereeeo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=ERDU6eEMo14

no teeeeeero dijo...

mierda ¬¬

Toto dijo...

Bien, voy a aprender nociones básicas de combate :D